Recetas y maridajes

Sinergia aromática

La trufa es un producto que casa con multitud de alimentos, creando una armonía única e incomparable.

Las pastas, mantecas, aceites y huevos son los alimentos estrella. Capturan el aroma de la trufa y permiten que se exprese en toda su plenitud, consiguiendo una sinergia aromática distinta y singular de todo el conjunto. La trufa posee una amplia versatilidad y una multitud de aplicaciones des de en platos “cómodos” hasta en elaboraciones más complejas. Podemos encontrarla en entrantes como ensaladas, tablas de quesos, patés; en platos principales a base de arroz, setas, patatas, alcachofas, carnes de caza, pescados blancos, moluscos y en postres como los elaborados con natas, yogures, mantequillas, quesos, huevos, cacao, miel, peras o frutos secos.

Su perfil aromático nos indica que podemos maridarla con una amplia variedad de vinos, cervezas e incluso tés, como: vinos blancos Syrah, Garnacha, Sauvignon Blanc, vinos tintos Grandes Reservas, cervezas artesanales de alta fermentación y tés rojos. Son bebidas que comparten moléculas aromáticas dominantes con la trufa por lo que podemos elaborar con ellas nuestros maridajes más arriesgados y creativos.